¡Ahora sé como lograr mis sueños y metas!
Es un día "normal", haces lo que tienes que hacer por las mañanas, me tomo mi café después de bañarme, planeo lo que en mi mente se está cocinando, listo, a trabajar, un día de trabajo cualquiera, veo gente y a la vez cada vez menos debido a nuestra dificultad mundial, pero bueno, trato de mantener el barco a flote, después llego a casa y junto a mi familia comemos algo rico.
Como por las 4:40 pm mi esposa lleva a mis hijos a sus clases verpertinas, ya saben, danza, natación, etc. Yo por mi parte me toca ir a caminar por mis acostumbrados paisajes naturales lejos del bullicio y de la gente, me encanta hacer eso ya que es mi manera de meditar, me gusta lo natural y siento mi conexión con Dios y así busco guía, pero esta última vez medité algo que jamás había visto de esa manera.
Puse música en mi teléfono y me puse los audífonos, música de meditación, esta vez algo de Enya, esas canciones me hacen de verdad meterme a fondo en mi mente y más si estoy en un lugar alejado de todo, de pronto platicándole a Dios mis historias del como siempre he tratado de encontrar formas de cambiar para bién y de paso aspirar a cosas más grandes en mi vida, cosas como proyectos en grande que me impulsen a dar mucho a los demás y recibir beneficios tanto espirituales como económicos, o sea, un propósito de vida grande en verdad, me dí cuenta de algo.
Siempre he pedido mal, no he sabido pedir las cosas, creo que en mi mente y corazón tratan de cambiar y acceder a algo más grande pero de manera errónea, lo que quiero decir es que cuando pido en oración y medito lo que busco, siempre lo hago pensando en qué debo enfocarme y que cosas puedo hacer para ayudarme (cursos, cambio de mentalidad, riesgos, etc) pero siempre me pasaba algo curioso.
Cuando ya meditado y decidido a emprender, siempre las ideas comenzaban a fluir, y de pronto me encontraba (no se como, en serio!!) con lo necesario para llevar a cabo mi plan de negocios, es decir, todo se daba, empezaba con lo que tenía y de pronto ya estaban funcionando las cosas, comenzaban a fluir clientes e ideas de crecimiento, el reconocimiento a nuestra calidad se notaba de inmediato y todo fluía para bién según mi plan, pero de la nada y sin justificación, la vida misma me saboteaba de manera instantánea hacíendome perder, hacíendo cerrar mis sueños.
Sé que al final la culpa de todo de alguna manera era mía, algo arrastraba en mi mente subconsciente que no permitía que la abundancia llegara por fín a afianzar mis sueños y metas.
Decisión tenía, fuerza menta tenía, ganas y ambición de triunfo, la tenía, enfoque y creatividad las tenía!!, entonces que era lo que pasaba que no terminaba nunca de afianzar mis proyectos??, este último proyecto que hice todo iba perfecto de verdad, pero de nuevo algo lo echaría a perder, esa circunstancia vino a destruir de nuevo todo lo que había construido.
Y como comentaba, esa caminata con música de Enya me hizo darme cuenta de aquello por lo que no llegaba realmente el éxito de mis proyectos, y lo que puedo decir acerca de ello es lo siguiente:
Siempre estamos dispuestos a tomar cosas en el camino para ayudarnos a crecer y avanzar en lo que planeamos y deseamos lograr, pero no estamos dispuestos a dejar de hacer cosas que nos anclan a un pasado y a un estilo de vida que no están alineados con nuestros propósitos presentes y futuros, y más que zona de confort, yo diría que se trata de ceguera mental, porque la disposición a salir de la zona de confort existe, lo que pasa es que no vemos que es lo que nos podría detener de nuestro pasado y nuestros paradigmas que de alguna manera nos acechan constantemente y que la única manera de deshacernos de ellos, es primero darnos cuenta de su existencia, después atacarlos y sacarlos de nuestra vida, dando espacio a nuevas ideas y creencias positivas que estén en sintonía con la vibración de los sueños en los que creémos.
¡¡NO ESTAMOS DISPUESTOS A QUITAR NADA PERO SÍ DE AGREGAR COSAS!!
Con esto puedo decir que se aplican aquellas palabras que dicen " saca lo viejo de tu casa para que lo nuevo pueda entrar", es maravillosa esa frase ya que la vives y entiendes.
Ahora con esto que medité me dí cuenta de que primero (antes de todo) tengo que trabajar en la raíz de mi mente para arreglar todo, sacar lo que ya no me sirve y dejar espacio libre para realizar mis sueños ya con unos cimientos tan fuertes que sé que nada ni nadie los destruirá, el espíritu de lucha es más fuerte que cualquier dificultad siempre y cuando seamos conscientes de aquello que nos quiere impedir lograr la meta final.
Como por las 4:40 pm mi esposa lleva a mis hijos a sus clases verpertinas, ya saben, danza, natación, etc. Yo por mi parte me toca ir a caminar por mis acostumbrados paisajes naturales lejos del bullicio y de la gente, me encanta hacer eso ya que es mi manera de meditar, me gusta lo natural y siento mi conexión con Dios y así busco guía, pero esta última vez medité algo que jamás había visto de esa manera.
Puse música en mi teléfono y me puse los audífonos, música de meditación, esta vez algo de Enya, esas canciones me hacen de verdad meterme a fondo en mi mente y más si estoy en un lugar alejado de todo, de pronto platicándole a Dios mis historias del como siempre he tratado de encontrar formas de cambiar para bién y de paso aspirar a cosas más grandes en mi vida, cosas como proyectos en grande que me impulsen a dar mucho a los demás y recibir beneficios tanto espirituales como económicos, o sea, un propósito de vida grande en verdad, me dí cuenta de algo.
Siempre he pedido mal, no he sabido pedir las cosas, creo que en mi mente y corazón tratan de cambiar y acceder a algo más grande pero de manera errónea, lo que quiero decir es que cuando pido en oración y medito lo que busco, siempre lo hago pensando en qué debo enfocarme y que cosas puedo hacer para ayudarme (cursos, cambio de mentalidad, riesgos, etc) pero siempre me pasaba algo curioso.
Cuando ya meditado y decidido a emprender, siempre las ideas comenzaban a fluir, y de pronto me encontraba (no se como, en serio!!) con lo necesario para llevar a cabo mi plan de negocios, es decir, todo se daba, empezaba con lo que tenía y de pronto ya estaban funcionando las cosas, comenzaban a fluir clientes e ideas de crecimiento, el reconocimiento a nuestra calidad se notaba de inmediato y todo fluía para bién según mi plan, pero de la nada y sin justificación, la vida misma me saboteaba de manera instantánea hacíendome perder, hacíendo cerrar mis sueños.
Sé que al final la culpa de todo de alguna manera era mía, algo arrastraba en mi mente subconsciente que no permitía que la abundancia llegara por fín a afianzar mis sueños y metas.
Decisión tenía, fuerza menta tenía, ganas y ambición de triunfo, la tenía, enfoque y creatividad las tenía!!, entonces que era lo que pasaba que no terminaba nunca de afianzar mis proyectos??, este último proyecto que hice todo iba perfecto de verdad, pero de nuevo algo lo echaría a perder, esa circunstancia vino a destruir de nuevo todo lo que había construido.
Y como comentaba, esa caminata con música de Enya me hizo darme cuenta de aquello por lo que no llegaba realmente el éxito de mis proyectos, y lo que puedo decir acerca de ello es lo siguiente:
Siempre estamos dispuestos a tomar cosas en el camino para ayudarnos a crecer y avanzar en lo que planeamos y deseamos lograr, pero no estamos dispuestos a dejar de hacer cosas que nos anclan a un pasado y a un estilo de vida que no están alineados con nuestros propósitos presentes y futuros, y más que zona de confort, yo diría que se trata de ceguera mental, porque la disposición a salir de la zona de confort existe, lo que pasa es que no vemos que es lo que nos podría detener de nuestro pasado y nuestros paradigmas que de alguna manera nos acechan constantemente y que la única manera de deshacernos de ellos, es primero darnos cuenta de su existencia, después atacarlos y sacarlos de nuestra vida, dando espacio a nuevas ideas y creencias positivas que estén en sintonía con la vibración de los sueños en los que creémos.
¡¡NO ESTAMOS DISPUESTOS A QUITAR NADA PERO SÍ DE AGREGAR COSAS!!
Con esto puedo decir que se aplican aquellas palabras que dicen " saca lo viejo de tu casa para que lo nuevo pueda entrar", es maravillosa esa frase ya que la vives y entiendes.
Ahora con esto que medité me dí cuenta de que primero (antes de todo) tengo que trabajar en la raíz de mi mente para arreglar todo, sacar lo que ya no me sirve y dejar espacio libre para realizar mis sueños ya con unos cimientos tan fuertes que sé que nada ni nadie los destruirá, el espíritu de lucha es más fuerte que cualquier dificultad siempre y cuando seamos conscientes de aquello que nos quiere impedir lograr la meta final.
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