Quien no cree, solo limita su mente
Hace algunos años si me hubieran dicho que somos lo que pensamos y lo que comemos y que aparte vamos creando nuestra propia realidad basada en pensamientos y acciones, hubiera dicho que están totalmente locos, pero la propia vida se encargaría de hacer que lo creyéra, ya fuera por las buenas o de plano como soy cabeza dura, fue de la manera ruda.
Como en el post pasado lo comenté, sufrí algunos percances que me hicieron recapacitar acerca de la vida en sí, de hecho tal impacto me causo el ir descubriendo la verdad de vivir, que hasta mi cuerpo resintió fuertemente esos nuevos paradigmas que entraban a mi mente poco a poco, claro está, que tuve que ser consciente para poder relacionar esas reacciones con la acción que empecé a tomar.
Descubrí que la mente no está es mi cerebro, habita fuera de mi cuerpo, (el cerebro es el órgano receptor de la mente que controla las funciones de este cuerpo) así que mi mente es mi real yo, de ahí parte todo lo demás, de hecho ¡Mi mente es un imán! lo explico:
Somos seres capaces de producir emociones y transmitirlas sin decir palabra alguna, esas emociones es la forma natural de atraer algo, y para atraer conscientemente algo lo describo de esta forma, tu pensamiento debe estar acompañado de una emoción fuerte, en este caso, la emoción es el imán que actúa para atraer a ti lo que ésta genera, es decir, si estas asustado, vendrán cosas que te seguirán asustando y casi siempre sin motivo aparente, si estas alegre vendrán a tu vida situaciones alegres, etc, pero si lo hacemos conscientemente, es decir, escogemos que pensamiento queremos que predomine en nuestra mente y lo acompañamos de una emoción acorde al pensamiento, estaremos manipulando naturalmente nuestro futuro.
Usé la palabra manipular para explicar que podemos hacer estas cosas y más saliendo de lo que siempre nos han hecho creer otras mentes poderosas en la forma de como debemos vivir, es decir, realmente somos más que levantarnos, ir a la escuela o trabajar, cumplir con responsabilidades, y dormir. De hecho "lo normal" sería que todos fuésemos conscientes de este poder de atracción divina que Dios nos dió desde siempre y a partir de ahí, atraer todo lo que deseemos.
Ya entiendo más esas palabras "la paciencia es un don divino", porque precisamente tener paciencia es saber esperar por lo que deseamos y la persistencia es la hermana que nos mantiene en el camino para poder obtener todo.
"Saber pedir y saber dar", son igual de importantes, y es verdad que en como te comportes con los demás obtendrás lo mismo de regreso.
Cuidado con lo que pides y sobre todo, como lo pides es decir, que emoción es la que predomina cuando pides algo.
Como en el post pasado lo comenté, sufrí algunos percances que me hicieron recapacitar acerca de la vida en sí, de hecho tal impacto me causo el ir descubriendo la verdad de vivir, que hasta mi cuerpo resintió fuertemente esos nuevos paradigmas que entraban a mi mente poco a poco, claro está, que tuve que ser consciente para poder relacionar esas reacciones con la acción que empecé a tomar.
Descubrí que la mente no está es mi cerebro, habita fuera de mi cuerpo, (el cerebro es el órgano receptor de la mente que controla las funciones de este cuerpo) así que mi mente es mi real yo, de ahí parte todo lo demás, de hecho ¡Mi mente es un imán! lo explico:
Somos seres capaces de producir emociones y transmitirlas sin decir palabra alguna, esas emociones es la forma natural de atraer algo, y para atraer conscientemente algo lo describo de esta forma, tu pensamiento debe estar acompañado de una emoción fuerte, en este caso, la emoción es el imán que actúa para atraer a ti lo que ésta genera, es decir, si estas asustado, vendrán cosas que te seguirán asustando y casi siempre sin motivo aparente, si estas alegre vendrán a tu vida situaciones alegres, etc, pero si lo hacemos conscientemente, es decir, escogemos que pensamiento queremos que predomine en nuestra mente y lo acompañamos de una emoción acorde al pensamiento, estaremos manipulando naturalmente nuestro futuro.
Usé la palabra manipular para explicar que podemos hacer estas cosas y más saliendo de lo que siempre nos han hecho creer otras mentes poderosas en la forma de como debemos vivir, es decir, realmente somos más que levantarnos, ir a la escuela o trabajar, cumplir con responsabilidades, y dormir. De hecho "lo normal" sería que todos fuésemos conscientes de este poder de atracción divina que Dios nos dió desde siempre y a partir de ahí, atraer todo lo que deseemos.
Ya entiendo más esas palabras "la paciencia es un don divino", porque precisamente tener paciencia es saber esperar por lo que deseamos y la persistencia es la hermana que nos mantiene en el camino para poder obtener todo.
"Saber pedir y saber dar", son igual de importantes, y es verdad que en como te comportes con los demás obtendrás lo mismo de regreso.
Cuidado con lo que pides y sobre todo, como lo pides es decir, que emoción es la que predomina cuando pides algo.
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